Apostolado
Predicar el Evangelio no es para mí ningún motivo de gloria; es más bien un deber que me incumbe. Y ¡ay de mí si no predicara el Evangelio!
1 Co, 9-16.
Los misioneros somos escogidos para un enviado importante: enseñar al mundo la verdad, el camino, y la vida que es Dios mismo. Es el evangelio de Jesucristo el que nos testimonia que es nuestro deber como Iglesia católica ser signo e instrumento de la presencia viva de Dios actuando para redimir a los hombres y conducirlos por el camino de la paz a la consecución de su vida que estará plena sólo descansando en Dios.
